Escribo este post en el tren desde Varanasi a Agra con más cuatro horas de retraso. Las mujeres del vagón empiezan a cantar y a mí no dejan de cargarme de comida poco sana – lo que acabó pasando factura – . Vamos allá.

Varanasi no suele decepcionar porque aquí no vienes a ver monumentos, vienes a sentir en sus calles la naturalidad con la que afrontan la muerte. No es tan diferente del resto de la India – sus calles van a seguir siento caóticas y vas a ver la misma cantidad de suciedad – , pero tiene un toque especial que hace que los viajeros salgamos renovados, espabilados con esa especie de leñazo en toda la cara que produce en nosotros esta ciudad tan a orillas del Ganges.

GHATS

¿Qué es esta palabra que tanto se nos menciona nada más llegar a Varanasi?

Hay más o menos noventa Ghats y son las zonas de acceso al Ganges en forma de escaleras que bajan desde el meollo de la ciudad hasta el río. Digamos que todos los Ghats se localizan entre los dos grandes puentes que cruzan el Ganges hacia la otra orilla.

En ellas vas a encontrar muchísima oferta turística de paseos en barco para ver tanto el amanecer como el atardecer que te recomiendo hacer (vamooos a ver tampoco hace falta que hagas las dos sesiones). Sesiones de masaje, muchos selfies y estarás también en la zona donde cada noche tiene lugar la ceremonia del Aarti de la que te hablo más abajo.

Camínalos hasta memorizarlos todos, porque es la zona de Varanasi de la que te vas a acordar toda tu vida. Camina hasta que ya no puedas más y vete a los de la zona Norte porque no hay casi turistas y tienen una tranquilidad que poco vas a encontrar en el resto. Busca tu rincón en alguno de los Ghats y observa, date cuenta de que estás en Varanasi.

CREMACIONES

Es curioso el toque turístico que los mismos indios le dan a este asunto, e incluso muchas veces los vas a ver sacando fotos indebidas que nos tienen tan restringidas a los turistas.

Hay dos Ghats en los que vas a poder ver cremaciones: Manikarnika Ghat es el principal y el Harischandra Ghat, más pequeño pero igual de abrumador. Vete a verlos y no intentes entenderlo. Nadie te obliga a acercarte mucho y siempre puedes irte cuando quieras y no volver. No es la escena más fácil de digerir del mundo.

AARTI

Esta preciosa ceremonia hindú que te tienes que llevar como recuerdo, ocurre todos los días sobre las seis de la tarde aproximadamente en varios Ghats. Te recomiendo que lo veas desde Assi Ghat y no en Dashashwamedh Ghat, que es muchísimo más turístico (imagina la poca magia del lugar con cientos de cámaras molestando).

Al final del ritual en Assi Ghat, te van a dar unas flores y vas a poder acercarte con el resto de gente al río para dejarlas ir (es muy bonito, yo aproveché para pedirle al Ganges que nunca jamás cierre mi mente y me permita seguir cuestionándome todo). No tengo claro si esto se hace en todos los Ghats pero diría que no.

BARRIOS MUSULMANES

¿Pensabas que en Varanasi todo giraba en torno a la religión hindú?

Yo también, y no podía estar más equivocada. Es una ciudad muy importante para el budismo también, porque muy cerca de ella Buda impartió sus primeras enseñanzas.

Por otro lado, la cantidad de musulmanes que viven en la ciudad es muy evidente, vas a encontrar ciertos barrios con unas mezquitas preciosas y un ambiente muy diferente. Te planteo como punto de partida la mezquita Onchi Masjid para situarte en el medio de uno de mis barrios musulmanes favoritos de la ciudad.

COMIDA

En la India estoy manteniendo una relación muy intensa con trip advisor porque necesito comida sana en términos de seguridad = no me van a hospitalizar. No he perdido mucho el tiempo buscando más opciones porque estos sitios de los que te habla continuación han sido exquisitos y he vuelto una y otra vez a ellos.

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Aadha Aadha café: mi cafetería favorita para desayunar. Unos desayunos veganos de alucine y una atención perfecta. Lo lleva una mujer francesa encantadora que lleva viviendo en Varanasi unos siete años. Además, en esta cafetería no se escuchan los ruidos de la calle – desconexión necesaria – y está muy cerca de todo.

Blue lassi: aunque desde fuera pueda parecer un lugar muy roñoso, yo puedo confirmar que el lassi es exquisito, de todos los sabores y muy barato. Mientras disfrutaba del mío pasaron tres cadáveres por la misma acera en dirección al crematorio, y no lo vendo como morboso, pero para que entiendas que es lo más normal del mundo mundial aquí.

Shree café: comida india vegetariana muy barata y muy rica en un local humilde. Probé varios thali y salí encantadísima con todo.

Vaatika café: tiene el pastel de manzana con helado más rico de la India, te lo digo yo y 20000 personas más.

OTROS CONSEJOS

  • Fabindia es una tienda de ropa muy buena y a precios normales que tiene muchísima vestimenta tradicional, pero también un montón de accesorios muy ponibles en otras partes del mundo.
  • No te olvides de conocer la parte interior de Varanasi. Sus callejuelas al amanecer tienen más encanto que a ninguna otra hora del día.
  • En India me he sentido muy bien viajando sola y Varanasi no es la excepción. Lo que no hago es quedarme en la calle cuando anochece y siempre aplico el sentidiño común.
  • Mi hostel fue el Gostops Varanasi y la verdad es que es muy recomendable.
  • No llegué a conocer el templo de oro porque muchos viajeros me dijeron que bueeeeeeno tampoco es para tanto y que hay otros templos en la ciudad que te dan una idea de lo que son los templos hindúes.

Disfrútala y dedícale tiempo porque es una ciudad muy única y de la que se ha escrito muchísimo, por algo será.

 

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