El viaje por Jordania había sido un plan un tanto improvisado.

Nunca antes me había planteado visitar este país hasta que Alba apareció por el mundo de las redes sociales con la propuesta. Visité Petra acompañada de mi amiga y nuestro guía de habla hispana, Abdul.

Un viajazo del que puedo hablar horas, pero aquí vamos a centrarnos en el enclave arqueológico más importante de Jordania.

Petra.

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco – empezamos bien – y una de las siete maravillas del mundo. Lo tiene todo para ser ese lugar en el mundo que no te puedes perder, una auténtica maravilla histórica.

Si has llegado hasta aquí buscando información útil para tu visita al recinto, sorry. No es ese tipo de artículo.

Aquí hemos venido a despotricar.

Yo vengo aquí a destapar un problema, o unos cuantos.

Es absolutamente vergonzoso que un lugar como este, regentado por la Unesco, sea testigo de semejantes historietas entre sus pasadizos, desfiladeros y cuevas.

Voy a dejar a un lado el tema del maltrato animal – burros en pésimas condiciones cargando con rubias estadounidenses durante kilómetros – y, por supuesto, los niños y niñas trabajando en los pequeños puestos de souvenirs.

No voy a entrar, pero esos menores están entrenados desde muy pequeños para sacarle hasta el último céntimo al turista. Muchos otros están más que espabilados para ponerse a ligotear con las turistas sin llegar a los doce años de edad.

Escribo este artículo por y para los beduinos. Dedicadísimo a estos personajes.

Los beduinos habitaban la ruta nabatea de Petra antes de convertirse en el punto más caliente del mundo para Instagram. La Unesco les ofreció la posibilidad de seguir explotando el lugar de cierta manera regulada y vivir en un pueblito adyacente. Todo bien, hasta aquí.

Vestidos blancos, tacones, pelazo planchado y un montón de atuendos y esperpentos innecesarios pasean por los desfiladeros de Petra.

Son carne de cañón para los beduinos.

Entramos al recinto dos días para conocer diferentes rutas. Caminamos muchísimos kilómetros y acabamos agotados los tres. Además, estábamos en pleno Ramadán y nuestro querido guía estaba exigiendo un gran esfuerzo extra a su cuerpo.

ANYWAY.

Si bien este tema se extiende a todo el recinto, el lugar clave es la plaza del Tesoro. Esa fachada clásica tan fotografiable.

Además de turistas y puestos de té y souvenirs, aquí hay cuatro cosas:

  1. Beduinos caminando aleatoriamente: en manada o de manera individual.
  2. Burros por doquier.
  3. Camellos más fotogénicos que tú.
  4. Niños soltando los primeros piropos que han aprendido de los del punto primero.

Este tema beduino es un asunto de abuso sexual, estafa e incluso violación.

La burundanga ha llegado a Petra.

Estos beduinos con aspecto de Jack Sparrow se van a cercar a ti si vas sola o en un grupo de mujeres. Si tienes churri, puedes irte a dormir tranquila.

Te van a mostrar todos sus encantos – te vas a entusiasmar con su eyeliner del desierto – y te van a ofrecer lo siguiente: VER LA PUESTA DE SOL DESDE SU CUEVA.

La Unesco no permite quedarse en el recinto a partir de ciertas horas y estos hombres te proponen una estancia extendida. Vamos a ver señoras: ¿soy la única a la que le suena a peligro esta invitación?

Vale, espera. No todos serán iguales y aquí habrá alguna mujer que haya vivido una buena experiencia con ellos y demás. Los hombres, por supuesto.

Me recuerda esto a los comentarios masculinos que recibo al hacer couchsurfing de: la suerte la tenéis vosotras que todo el mundo os invita. ¿Y qué es lo que nos llevamos al final?

Antes de pisar Jordania, mi amiga Alba descubrió esta cuenta de instagram que tantas veces me hace querer llorar y reír al mismo tiempo: Shakira the donkey.

Una mujer alemana que denuncia todos los casos de desgracias varias que se han llevado las turistas a sus casas. En esta cuenta vais a ver los mensajes, las caras de estos seres y demás.

El modus operandi beduinus es dar pena, conquistar a esas mujeres para que les envíen más y más dinero. Lo de Shakira the donkey viene de un beduino al que supuestamente se le había muerto el burro y pedía dinero a su enamorada.

Lo dicho, desde violaciones hasta envíos de dinero por Western Union. Aquí en Petra, todas las temáticas.

Se te van a acercar y espero que seas un poco lista. No te fíes.

Sigue siendo Jordania y la ley parece que no acaba de llegar a Petra. No incentives un comportamiento asqueroso que incluso ha llegado a encarcelar a alguno – a veces, las cosas funcionan – y ha abierto causas judiciales a muchos a otros.

Nuestra experiencia fue fatal. Es cierto que nos dejaron bastante en paz con sus ofertas de sunset porque teníamos a un guía que nos “protegía”, pero vivimos una situación muy tensa con ellos por lo siguiente:

Tienen controlados todos los puntos de subida – esos sitios ideales para ver, por ejemplo, la fachada del Tesoro desde arriba -, con la excusa de que es peligroso subir por nuestra cuenta y nos quieren acompañar. Por un lado cobrarnos dinero – dinero que ya hemos pagado con la entrada, digo yo – y por otro ofreciéndonos su compañía que nos regala una sensación un tanto amarga.

Al negarnos a llevarlos con nosotras – porque es que además teníamos un guía oficial – se pusieron muy agresivos y el tema terminó ante la policía del recinto entre golpes y acusaciones.

Tengo vídeos de esos momentos que no voy a publicar porque no quiero líos, pero espero que su momento llegaran bien a la Ministra de Cultura del país.

También te digo que no pienso volver a pisar Petra. Me parece vergonzoso, repito, lo que pasa allí dentro y he tenido suficiente con un par de días.

Me entristece, porque es un sitio que me emocionó hasta las entrañas al recorrer sus desfiladeros. Una pena que la Unesco deje que estas cosas pasen en uno de los lugares más reconocidos del mundo entero.

Espero que al menos este artículo sirva de algo a alguien, que las puestas de sol saben mejor con gente decente.

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Comentarios:

5 comentarios en “El escándalo de Petra: cásate con un beduino con burro


Carmen
19 de octubre de 2020

Carajos amigas!! Hay que acabar con estos picha bravas…

    Leti Lagarda
    19 de octubre de 2020

    Lo de estos picha bravas se tiene que acabar. ¿Hay alguna manera de etiquetar a la Unesco en este artículo?

Carmen
19 de octubre de 2020

Pero en que siglo estamos!! Una petición para proteger a Petra

Nieves
19 de octubre de 2020

Llegué a tu cuenta a través de la de Alba, y me quedé. Me quedé porque me gustan los viajeros que hablan de maravillas y también de marranadas. Que dicen claramente qué estuvo bien y qué estuvo mal (¡no todo son cafés instagrameables en Bali!), así que gracias por contribuir a esa ayuda entre mujeres viajeras (y entre todo tipo de viajeros).

¡Un abrazo!

    Leti Lagarda
    19 de octubre de 2020

    Muchísimas gracias por este comentario, me alegra un montón que te quedes para ver marranadas y maravillas. Más me gusta todavía que vengas de parte de Alba. Un abrazo Nieves!