Este blog y su consecuente cuenta de instagram tienen una open door policy: se sale por donde se entra.

No todos y todas nos aventuramos a sacar a relucir nuestra personalidad en un medio como este. A mí me viene de perlas escribir estas palabras, porque así les puedo pasar el hilo a todas esas personas que me mandan, de vez en cuando, comentarios llenos de no-amor o críticas varias sin ningún tipo de respeto.

La niña pija coruñesa que le pagan sus papás un master en la capi y ahora reniega de los lugareños de la ciudad que la dio cobijo mientras que va de blogger mochilera alternativa.

Repito muchas veces que esto es un blog personal, no sigo unas normas ni un modelo en particular. No busco algo en concreto más que hacerte viajar más y descubrirte rincones del mundo que están maltratados por los medios o permanecen desconocidos.

Cuando eres auténtica – sí, señores ofendiditos y señoras ofendiditas – y te expresas como quieres, llueven los comentarios. Y resulta que muchos de esos comentarios son de esos negativos – de mierda – que acarrean mala intención y son cero constructivos. Me encanta que opines, pero con respeto y sin parecer que me odias desde la infancia.

Realmente no tengo miedo a decepcionarte porque no te conozco. Te regalo la libertad de irte cuando te apetezca e incluso dedicarme algunas palabras explicando por qué decides pirarte. Si agradara a todo el mundo me preocuparía mucho, así que hasta me alegra hacer saltar a algunas personas.

Decido exponerme y hablar de cosas que me apetecen, pero eso no te da derecho a soltar lo primero que te salga por sentirte poderoso detrás de una pantalla

Esto es una parte de mí. No sabes mi historia, no sabes nada. Sabes lo que te voy contando y vas creando tu propia opinión e imagen de mí. Siempre hablo con seguridad porque, si yo no lo hago, ¿quién más va a expresar mis opiniones reales?

Mucha gente que tiene un perfil de viajes similar al mío te está vendiendo una persona que no es la real, lo he visto muchas veces al conocer en persona al ser que está detrás. Saben que funciona y atrae a la gente, crean una personalidad secundaria para mostrar en las redes.

No es mi caso y precisamente si he creado este blog es también para impulsarme a mí misma a abrirme más. Con todo esto quiero decir que soy un ser humano más, con sus ideas y pensamientos. Se me puede ir un poco la castaña en ocasiones, soy de carne y hueso.

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Comentarios:

16 comentarios en “Un blog, una persona


Andrea
10 de junio de 2020

Tu blog, tus historias y tú son increíbles, y que nadie diga lo contrario.

    Leti Lagarda
    11 de junio de 2020

    Gracias!

    Sara
    7 de noviembre de 2020

    Creo que tendríais (en general los blogueros) que ignorar completamente a quienes os insultan o hacen comentarios malignos para ver si saltáis, es lo que quieren y suele ser pura envidia y falta de valor para vivir su vida de otra forma. Disfruto enormemente de leer tu blog y ver lo que muestras en IG.

      Leti Lagarda
      7 de noviembre de 2020

      Muchas gracis Sara por quedarte y disfrutar conmigo, es difícil no saltar a veces porque al menos yo hago un trabajo de corazón al comunicar. Me toca la fibra personal, pero voy a intentar poner todas mis energías rabiosas en este artículo cuando me frustre con algún comentario y sí puedo mandar simplemente el link a esta página…

Alba
10 de junio de 2020

No soy nadie para juzgar a nadie. Viaja libre, viaja lindo, enséñame el mundo.

    Leti Lagarda
    11 de junio de 2020

    Gracias, seguiré expresándome libre…

Aira
11 de junio de 2020

Ojalá que sigas siempre enseñando lo que ves y contando lo que vives, porque muchos soñamos con hacer como tú, y disfrutamos con tus viajes.

    Leti Lagarda
    11 de junio de 2020

    Gracias Aira, ojalá siga comunicando siempre 🙂

Borja
7 de noviembre de 2020

Andas a tocar las narices en A Coruña y ahora no te quieren. Tranquila… siempre te quedará Pontevedra, hogar de mentes inquietas

    Leti Lagarda
    7 de noviembre de 2020

    jajajaja este comentario no podía ser de otra persona: barriendo para casa, eh…

Laura Miss Traveler
7 de noviembre de 2020

Es probable que esas personas reaccionen así porque ven en ti la valentía que a ellos les falta para tomar decisiones y con ello las riendas de su vida.
Es muy fácil criticar y juzgar a otros desde el sofá de casa, aunque eso solo saca a relucir sus propias carencias, y demuestra una vida triste y vacía.

    Leti Lagarda
    7 de noviembre de 2020

    Grannnnnde Laura, estoy segura de que algo de esto también te cae a tí de vez en cuando de la forma que sea. ¡Un abrazo enorme!

Galegoatípico
7 de noviembre de 2020

Pois a min encántame como escribes , e o real que te mostras ! Oxalá mais xente coma ti! Non malgastes o teu tempo contestandolle a envidiosos !

    Leti Lagarda
    7 de noviembre de 2020

    Prometo no gastar muchas más veces mi tiempo en contestar a estas provocaciones, link al artículo y se acabó. O ni eso. Un saludo don atípico!

Pilar Bazarra
7 de noviembre de 2020

Vive con intensidad sin hacer caso a las opiniones que no aporten.
Vive y sigue transmitiendo frescura y libertad.
Gracias por compartir

    Leti Lagarda
    8 de noviembre de 2020

    Gracias Pilar, claro que seguiré! Un saludo