Marsha es una de las viajeras a las que más admiro por su manera de sentir los viajes. Para ella no hay un lugar llamado casa, por lo que no hay lugar al que volver.

Es la única mujer que conozco que ha estado en Afganistán, un país del que sabemos demasiado poco en cuanto a turismo y rinconces únicos. Pensé en entrevistarla desde el momento que supe que no temía aventurarse con este país.

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Vamos allá con Marsha…

¿Quién es Marsha Jean?

Soy una viajera originaria de Hong Kong y he estado viajando y trabajando por el mundo desde que tenía dieciocho años, hace ahora ya cinco años. Viajo con un presupuesto reducido, me encanta el contacto con los locales e introducirme bien en su cultura para experimentar lo más auténtico. Soy una mochilera solitaria y no reservo tours nunca.

¿Cómo lleva tu familia el hecho de que visites países como Pakistán o Afganistán sola?

Tuve que cortar el lazo con mi familia cuando dejé mi casa a los dieciocho y no hablamos desde entonces.

¿Por qué estabas interesada en Afganistán?

Es un país lleno de historia y cultura. Siendo una importante parte de la ruta de la seda, esta parte del mundo ha sido siempre disputada por parte de muchos imperios y gobiernos.

Además, en las noticias solo vemos la parte de las guerras que se van sucediendo en el país. Nunca vemos noticias sobre su belleza o su gente.

¿Cuándo visitaste el país y cual era la situación por aquel entonces?

La primera vez que lo visité fue a finales de verano del 2018. Durante un mes visité el Wakhan Corridor, que ha permanecido estable durante la última década y sin guerra.

La segunda vez que visité el país fue en junio de 2019, durante tres semanas. Visité Kabul, Bamiyan y Kandahar. Kabul suele ser inestable, pero en aquel momento estaban lejos de tener las siguientes elecciones, así que fui en un buen momento.

Me mantuve lejos de los puntos calientes como universidades, edificios gubernamentales y ciertos edificios religiosos. No consideres esto como un consejo viajero, pero mis amigos locales me dijeron que el riesgo de ser secuestrada en aquel momento era muy bajo.

Bamiyan estaba controlada por el gobierno. La gente estaba relajada y me sentí segura caminando sola por la zona. Recorrí algunos lagos en mi bicicleta en Band e amir, por ejemplo.

Kandahar fue la «capital» de los Talibanes, y todavía está ocupada por un montón de miembros activos o exmiembros. La posibilidad de ser secuestrada era mucho más alta. Me quedé con una familia de Couchsurfing, que me ayudaron a pasar desapercibida.

¿Recomendarías Afganistán a otras mujeres?

Depende de tus intereses. Si es tu sueño porque estas muy interesda en su cultura, historia y belleza, entonces vete. Investiga. Busca el momento correcto para visitarlo y las conexiones necesarias para mantenerte segura. Conoce los riesgos.

¿Cómo fue tu experiencia con las mujeres locales?

Soy una mujer, así que tengo derechos exclusivos que los hombres no tienen. Me invitan a sus fiestas de baile y puedo sentarme a comer conellas.

Estuve en Kabul durante Eid, y fue un aténtico placer compartir las risas y los bailes con un grupo de mujeres dentro de casa.

¿Cual era la situación de las mujeres en las casas que conociste? ¿Te podías comunicar con ellas directamente?

En cada casa era diferente. Por ejemplo, en el Wakhan Corridor la mayoría no hablan inglés ni Dari; ellas hablaban sus propias lenguas como Wakhi o Kyrgyz. Me podía comunicar a través del lenguaje corporal. Las mujeres eran la mayoría amas de casa y trabajaban en las granjas o con animales. En Kabul me encontré con mujeres que llevaban maquillaje, vestían ropa moderna, hablaban inglés fluído, vivían solas y me invitaban a fiestas privadas con todo tipo de bebidas alcohólicas en las casas.

Cuéntanos como tuviste que adaptarte en cuanto a vestimenta, ¿llevaste burka?

Fue solo en Kandagar donde tuve que llevar un Niqab – totalmente cubierta además de los ojos – y un abrigo que cubriese todo mi cuerpo. Por lo demás, en el resto del país siempre llevaba un Hijab. A la gente no le importa si no lo llevas, pero se sienten más cómodos si lo haces. Así que, ¿por qué no?

Para no atraer miradas o atencíon no deseada y para mostrar respeto, yo me vestía con ropa que las mujeres locales llevan. Definitivamente nada ajustado.

La primera vez que fui a Afganistán al Wakhan Corridor no llevé hijab la mayor parte del tiempo. Ojalá lo hubiese eso, eso hubiese significado ser menos alien para los locales. Los primeros días que estuve en el país, me encontré a un hombre local que era guía. Me dijo que no me cubriera el pelo, insistió diciendo que no eran conservadores. Él quería que se lo contara a mis amigos y amigas.

En los lugares de culto el hijab es una obligación. También en areas conservativas como Kandahar. Por lo demás, depende de tí. Desde luego ropa ajustada o mostrar tu cuerpo es un NO en mayúsculas – esto es lo que puedo decirte sobre mi experiencia limitada -.

Cuéntanos un pedazo de esa aventura de alquilar un burro para hacer un trekking en Afganistán

Estaba en el Wakhan Corridor. Durante la última década los turistas han estado viniendo a esta parte del país para hacer trekkings. Un montón de ellos alquilan burros para que carguen con sus pertenencias. Yo quería caminar la zona de Little Pamirs, donde los coches no pueden acceder y no hay ni cobertura.

Lo único que encuentras son algunas comunidades nómadas viviendo en la zona. En Sharhad, el último pueblo al que puedes llegar en coche, encontré a un hombre que me habían recomendado. Alquilé su burro y él vino para cuidarlo. Esta es un práctica habitual. Caminamos durante diecinueve días.

¿Cómo te sentiste acerca del patriarcado que caracteriza al país?

Cuando viajo intento mantener mis opiniones alejadas. Me gusta ser ese tipo de viajera que simplemente observa y aprende. No soy una activista. Voy a los países para aprender como viajera, no para criticar la cultura.

Personalmente, claro que odio como las mujeres afganas tienen tan pocos derechos en comparación con los de los hombres.

¿Te sentiste cómoda viajando sola por el país?

En todas partes menos en Kandahar. Por favor, ten en cuenta que he viajado mucho en países islámicos y estoy bastante familiarizada con la cultura. He viajado mucho sola, así que mi nivel de confort es algo diferente al de la gente en general. Cuando tenía diecinueve años hice dedo desde Irán hasta Francia atravesando el Kurdistán Iraquí.

¿Qué es lo especial sobre Afghanistan?

La pregunta más difícil! Historia, cultura, paisajes…

La gente. Todo lo que pasan. Como de diferentes son sus vidas. Como son de amables y humildes. Es un mundo totalmente diferente. Lleno de belleza, si miras solo en esa dirección.

 

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